Aprender a Estar con la Incomodidad
- Cristina Mantilla
- hace 2 dÃas
- 4 min de lectura
Una perspectiva terapéutica sobre la aceptación, el crecimiento emocional y la resiliencia

Las emociones difÃciles son una parte natural de la vida. Aprende la diferencia entre la evitación y la aceptación, y cómo desarrollar la capacidad de estar con la incomodidad puede fortalecer tu resiliencia emocional y bienestar.
Por Qué la Incomodidad se Siente Tan DifÃcil
La mayorÃa de nosotros tendemos naturalmente a alejarnos de la incomodidad.
Cuando sentimos ansiedad, buscamos tranquilidad.
Cuando sentimos tristeza, intentamos distraernos.
Cuando nos sentimos estresados, solemos buscar maneras de escapar de la sensación.
Esta es una respuesta humana normal.
Nuestro cerebro está diseñado para buscar comodidad y evitar el dolor.
El desafÃo es que muchas de las experiencias más significativas de la vida requieren que toleremos cierto grado de incomodidad.
El crecimiento.
El cambio.
La sanación.
El duelo.
La vulnerabilidad.
La incertidumbre.
Ninguna de estas experiencias es completamente cómoda.
Sin embargo, todas forman parte de la experiencia humana.
La Diferencia Entre la Evitación y la Aceptación
Uno de los conceptos más importantes para la salud emocional es comprender la diferencia entre evitar una emoción y aceptarla.
La Evitación Dice:
"No deberÃa sentir esto."
"Esta sensación tiene que desaparecer."
"Necesito distraerme inmediatamente."
La evitación suele proporcionar alivio temporal.
Pero con el tiempo puede aumentar el malestar emocional porque la emoción permanece sin resolverse.
La evitación puede verse como:
Trabajar en exceso
Mantenerse constantemente ocupado
Pasar demasiado tiempo en las redes sociales
Entumecer o desconectarse emocionalmente
Procrastinar
Evitar conversaciones difÃciles
La Aceptación Dice:
"No me gusta esta emoción, pero puedo permitir que esté aquÃ."
"Esto es incómodo, pero es temporal."
"Puedo experimentar esta emoción sin dejar que controle mis acciones."
La aceptación no significa aprobación.
No significa que te guste la emoción.
Simplemente significa reconocer lo que ya está presente en lugar de luchar constantemente contra ello.
Las Emociones Están Hechas para Moverse
Muchas emociones se vuelven más intensas cuando intentamos resistirlas.
Imagina tratar de mantener una pelota de playa debajo del agua.
Cuanto más la empujas hacia abajo, con más fuerza intenta salir a la superficie.
Las emociones suelen funcionar de manera similar.
Cuando las reconocemos, las nombramos y les damos espacio, suelen volverse más fáciles de manejar.
Esto no significa que desaparezcan inmediatamente.
Significa que dejamos de gastar energÃa luchando contra algo que ya está presente.
Formas Prácticas de Estar con la Incomodidad
Aprender esta habilidad requiere práctica.
Aquà tienes algunas estrategias que pueden ayudarte:
Nombra la Emoción
Intenta decirte:
"Estoy notando ansiedad."
"Estoy notando tristeza."
"Estoy notando frustración."
Este pequeño cambio nos recuerda que estamos experimentando una emoción, no que somos esa emoción.
Respira a Través de la Emoción
La respiración abdominal lenta ayuda a calmar el sistema nervioso mientras la emoción está presente.
En lugar de intentar eliminar la emoción, enfócate en crear suficiente calma para permanecer presente con ella.
Recuerda que las emociones generan cambios fÃsicos en el cuerpo. La respiración profunda y diafragmática puede ayudar a reducir la intensidad de esos cambios y enviar una señal de seguridad al sistema nervioso.
Observa Dónde Vive la Emoción en Tu Cuerpo
Pregúntate:
¿Dónde siento esta emoción?
¿En el pecho?
¿En el estómago?
¿En los hombros?
Observar las sensaciones fÃsicas puede ayudar a reducir la reactividad emocional y aumentar la conciencia de lo que estamos experimentando.
Date Tiempo
Muchas emociones suben y bajan como las olas del mar.
Recuerda:
"No necesito resolver esta emoción ahora mismo."
A veces, la respuesta más saludable es permitir que la ola pase.
Para Padres y Familias
Los niños a menudo necesitan ayuda para aprender que las emociones difÃciles no son peligrosas.
Como adultos, nuestro instinto suele ser resolver inmediatamente el problema o eliminar la incomodidad.
Pero a veces el mejor regalo que podemos ofrecer es ayudarles a aprender que los sentimientos pueden tolerarse.
En lugar de intentar arreglar la situación de inmediato, podemos decir:
"Sé que esto se siente difÃcil en este momento."
"Estoy aquà contigo."
"Vamos a respirar juntos."
Estos momentos enseñan resiliencia.
Muchos de estos mismos temas de aceptación emocional y habilidades de afrontamiento están presentes en mi próxima serie de libros infantiles Chloe la Perrita de Terapia, donde los niños aprenden que las emociones pueden comprenderse, expresarse y manejarse de manera saludable.
Para Colegas ClÃnicos
Ayudar a los clientes a desarrollar tolerancia al malestar suele ser una parte esencial del trabajo terapéutico.
Muchos clientes llegan a terapia creyendo que la salud emocional significa no sentirse incómodos nunca.
Con el tiempo, descubren que la resiliencia no es la ausencia de incomodidad.
Es la capacidad de experimentar la incomodidad sin sentirse abrumados por ella.
Para los clÃnicos que buscan apoyo con casos complejos, procesamiento emocional o desarrollo de una práctica sostenible, pronto estaré ofreciendo servicios de consulta para clÃnicos.
Una Reflexión
Tómate un momento para preguntarte:
¿Qué emoción he estado intentando evitar con más fuerza?
Luego considera suavemente:
¿Qué podrÃa suceder si dejara de luchar contra esa emoción y simplemente le permitiera estar presente por un momento?
Cierre
La fortaleza emocional no se construye evitando la incomodidad.
Se construye aprendiendo que la incomodidad puede experimentarse, tolerarse y superarse.
Cada vez que eliges permanecer presente con una emoción difÃcil en lugar de huir de ella, fortaleces tu capacidad de resiliencia.
Y muchas veces, el crecimiento comienza al otro lado de la incomodidad.
Cristina Mantilla, LMHC